Una tarta de yogur más saludable sin renunciar al sabor
Esta tarta de yogur y manzana es perfecta para cuando te apetece algo dulce, ligero y fácil de preparar en casa. No lleva harina, ni aceite, ni azúcar refinado, y aun así queda cremosa, suave y con una textura que recuerda a una cheesecake. Solo necesitas 3 ingredientes básicos de supermercado y un ratito de horno para tener un postre o desayuno saludable listo para toda la familia.
Te va a encantar porque:
✅ Es más ligera que la tarta de yogur tradicional.
✅ No lleva harina, ni aceite, ni azúcar refinado añadido.
✅ Solo necesitas 3 ingredientes sencillos.
✅ Es perfecta para desayunos, meriendas o como postre sin remordimientos.
Datos de la receta
⏱ Tiempo total: 1 hora
🍽 Raciones: 8 porciones
💪 Dificultad: Fácil
🥄 Apta para: sin azúcar refinado / sin gluten
Ingredientes
3 manzanas peladas
3 huevos tamaño M
300 g de yogur natural o yogur griego sin azúcar
(Opcional) 1 cucharadita de canela molida
(Opcional) 1 cucharadita de esencia de vainilla
(Opcional) Zumo de 1/2 limón para que la manzana no se oxide
Molde recomendado: molde redondo de 18–20 cm, engrasado o forrado con papel de horno.
Elaboración
Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en cubitos. Si quieres, mézclalas con un poco de zumo de limón para que no se oscurezcan.
Pon en el vaso de la batidora o procesador de alimentos las manzanas troceadas, los huevos y el yogur. Añade la canela y la vainilla si las usas. Tritura todo junto hasta obtener una mezcla homogénea y sin trozos de manzana visibles.
Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
Hornea en el horno precalentado a 180 ºC durante unos 45 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente dorada y, al pinchar el centro con un palillo, salga casi limpio.
Saca la tarta del horno y deja que repose unos 10–15 minutos en el molde antes de desmoldar. Después, deja que se temple o se enfríe por completo antes de cortarla. La textura mejora mucho cuando está fría.
Consejos y variaciones
Si te gusta un toque más especiado, añade un poco más de canela o una pizca de nuez moscada a la mezcla. También puedes cambiar parte de la manzana por pera para variar el sabor.
Para una textura todavía más cremosa, utiliza yogur griego en lugar de yogur natural. Si prefieres una versión ligeramente más dulce, puedes añadir un poco de endulzante sin azúcar refinado a la mezcla antes de hornear y ajustar al gusto.
Puedes servir esta tarta tal cual, con fruta fresca por encima o acompañada de una cucharada de yogur extra o de queso batido para un desayuno más completo.
Conservación
Guarda la tarta de yogur en la nevera, bien tapada, hasta 3 días. Se puede consumir fría directamente de la nevera o ligeramente atemperada. También puedes cortar porciones y congelarlas envueltas individualmente para tener siempre un trozo listo para descongelar cuando te apetezca un postre o merienda saludable.
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